viernes, 14 de mayo de 2010

V

-Aprendí que no podemos guardar todo bajo llave. Aquellas cosas que almacenamos en la caja fuerte de nuestro corazón, pretendiendo olvidar la clave y así no dejar salir todo lo que hay dentro nos termina matando. Esas cosas, simples para el resto, complejas para nosotros nos destruyen y con el correr de los días nos roban un poco mas de aliento. Las palabras nunca dichas, los besos que no nos animamos a robar, lo que callamos y hasta aveces cuando hablamos de mas... todo eso nos oprime, nos quiebra. Alimenta rencores, odio hacia nosotros mismos. Desnutre sonrisas. Aprendí que arriesgarse es bueno, que el impulso es un buen amigo y que los silencios no siempre son la mejor opción. Aprendí que soy valiente cuando me arriesgo aunque sepa que voy a perder, cuando enfrento lo imposible con toda la esperanza que guardo. Aprendí que jamás debo olvidar la clave de ese cofre, simplemente debo recordarla cuando sea necesario...

Sonrió, me tomó de las manos y me besó. Luego me dijo:
-Esto es lo que tengo guardado para ti.
Ella...que valiente.

sábado, 8 de mayo de 2010

IV

Oprimido está su corazón por este miedo que comienza a crecer. Ella, le teme profundamente al porvenir. Teme sobre todas las cosas, que éste se asemeje al pasado que la mantuvo tanto tiempo entre sombras. Ella tiene miedos, inseguridades. A veces se encuentra perdida, sin saber que hacer... se asusta y por consiguiente se detiene y se olvida de ser. Se paraliza de solo pensar en las consecuencias. Ella, necesita ayuda, un empujón. Está pidiendo auxilio a gritos... gritos del alma para que alguien remiende su espíritu. Pidiendo despacio una mano para volver a nacer. Ella esta dispuesta esta vez a aferrarse, y no quiere dejar pasar al amor que tanto ha esperado. Ella quiere sentir aquello que nunca ha sentido.

domingo, 2 de mayo de 2010

III

Ella caminaba por el borde de la calle, intentando hacer equilibrio en el cordón. Movia sus brazos para ver si de esa forma podía evitar caerse. Así se veía, siempre al limite haciendo lo imposile para impedir las caidas. Siempre tambaleandose...
Ella no tenía nadie que la sostuviera, y aun asi se mantenía fuerte para sostener a todo aquel que necesitara su hombro. De esa forma ella no solo tenía que lidiar con su persona sino con lo demas. Ella era feliz sitiendose útil, robando sonrisas de algunos, permitiendo que otros descargaran sus lagrimas en su presencia. Para ella la vida era un regalo y aunque aveces se sentía sola, y cansada no iba a renunciar. Se habia prometido caminar hasta las ultimas instancias.
Ella, solo ella sonreía cuando todo parecia destruirse y con esa sonrisa lo construia todo otra vez.