-Aprendí que no podemos guardar todo bajo llave. Aquellas cosas que almacenamos en la caja fuerte de nuestro corazón, pretendiendo olvidar la clave y así no dejar salir todo lo que hay dentro nos termina matando. Esas cosas, simples para el resto, complejas para nosotros nos destruyen y con el correr de los días nos roban un poco mas de aliento. Las palabras nunca dichas, los besos que no nos animamos a robar, lo que callamos y hasta aveces cuando hablamos de mas... todo eso nos oprime, nos quiebra. Alimenta rencores, odio hacia nosotros mismos. Desnutre sonrisas. Aprendí que arriesgarse es bueno, que el impulso es un buen amigo y que los silencios no siempre son la mejor opción. Aprendí que soy valiente cuando me arriesgo aunque sepa que voy a perder, cuando enfrento lo imposible con toda la esperanza que guardo. Aprendí que jamás debo olvidar la clave de ese cofre, simplemente debo recordarla cuando sea necesario...
Sonrió, me tomó de las manos y me besó. Luego me dijo:
-Esto es lo que tengo guardado para ti.
Ella...que valiente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario